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José Antonio Pueyo: “Los políticos deberían ser más conscientes de que es el comercio el que está empujando el PIB”

José Antonio Pueyo: “Los políticos deberían ser más conscientes de que es el comercio el que está empujando el PIB”

José Antonio Pueyo fue reelegido este verano presidente de la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de Zaragoza y Provincia (ECOS). Se trata de su cuarto mandato al frente de esta asociación que este 27 de septiembre cumple 40 años.

Los últimos tiempos, con la crisis como telón de fondo y unido, en el caso de Zaragoza, a las obras del tranvía, no han sido fáciles para el sector. No obstante, los índices de confianza y de consumo están mejorando. Para Pueyo, el comercio es el actual motor de la economía aragonesa y el que está “empujando” el PIB. Por ello pide a los políticos una mayor atención para el sector.

Asimismo, el presidente de ECOS reconoce que tienen que recuperar la confianza de los consumidores e informarles mejor de los beneficios que tiene para la ciudad y la Comunidad comprar en el comercio de proximidad.

PREGUNTA.- Ha sido reelegido presidente de ECOS por cuarta vez consecutiva. ¿Qué balance hace de sus tres mandatos anteriores?
RESPUESTA.- Tras doce años presidiendo, con mucho gusto y mucho honor, esta Federación, tengo que decir que ha sido un balance, en general, positivo. Hemos defendido con independencia del color político, con profesionalidad y con rigurosidad el sector comercial, que da empleo a 89.000 personas en Aragón. Por tanto, la defensa de los intereses de nuestros asociados ha sido nuestra razón de ser.

Sí que es cierto que ha habido alguna sombra, porque en doce años han pasado muchas cosas, como una crisis tremenda y un cambio de hábitos en los comportamientos del consumidor que a veces se va a las grandes superficies o a las ventas por Internet (alguna de ellas también las hace el pequeño comercio por supuesto) y que ha afectado a lo que es el comercio como lo entendíamos de la forma tradicional. Pero en todo caso, muy contento de seguir representando al comercio de proximidad y a la Federación.

P.- ¿Cuáles son sus retos para los próximos cuatro años?
R.- Lo primero de todo, mantener lo que ya se tiene. Puede parecer una pretensión poco exigente pero, en todo caso, queremos ser la organización que represente a todos los comercios y servicios de esta provincia. En segundo lugar, quiero luchar por los intereses del sector y para ello tenemos que intentar conseguir ganarnos al consumidor.

Ya tenemos ganados a muchos consumidores que son muy fieles a nuestros establecimientos, aprecian muy bien la calidad, la proximidad y la profesionalidad del servicio que les estamos dando. Pero sí que es cierto que tenemos que informarles muy bien de que nosotros no somos caros, que estamos más cerca, somos más profesionales, dejamos el dinero que ganamos aquí con nuestros impuestos, creamos un empleo de calidad, damos vida a la ciudad… Todo este ideario hay que hacérselo entender y comprender a nuestros consumidores e informarles porque muchas veces, a mi juicio, no están bien informados.

P.- Este septiembre ECOS cumple 40 años. ¿Cómo van a celebrarlo?
R.- Nosotros siempre hemos tenido una relación especial con la ciudad de Zaragoza, y cuando se habla de ella también hay que hablar de la plaza el Pilar y de la Virgen. Vamos a hacer una ofrenda de flores a la Pilarica, que lucirá el manto que le donamos en 2002. En una de nuestras Galas del Comercio también le entregamos el Premio ECOS al Cabildo Metropolitano. Para nosotros tiene un significado especial todo lo que es la plaza del Pilar, ese foco de atracción turística y todo lo que significa la Virgen del Pilar.

P.- ¿Qué balance hace de la temporada de rebajas de este verano?
R.- Primero hay que decir que las rebajas se han liberalizado, por lo que ya no son tan importantes como lo eran antes. Por otra parte, y al hilo de la crisis, han cambiado mucho los comportamientos del consumidor, que ahora compra cada vez más en periodo de oportunidad. Y muchas veces estamos en un periodo constante de oportunidades, es decir, en un periodo constante de rebajas, ya que ahora cada comerciante lo fija en el momento que ve más adecuado. Por tanto cuando llega el periodo tradicional de rebajas se diluye esa importancia del “pistoletazo de salida” como ocurría antes. Por tanto, cada vez tienen menos importancia en lo que son las variaciones en las cifras de venta entre unos periodos y otros. En todo caso, este año ha habido un incremento de ventas que rondaría aproximadamente el 3%, así que satisfacción, moderada, pero satisfacción porque los números son positivos.

P.- ¿Cómo encaran la recta final del año?
R.- Cada vez hay más optimismo en el consumidor, el índice de confianza ha subido, hay más gente trabajando, tanto autónomos como asalariados… Los impuestos es cierto que algunos han subido, pero ya hace un par de años se bajaron algunos que afectan a la renta disponible que tenemos los consumidores; los precios están moderados, apenas están variando… Por otra parte, hay una pequeña explosión de ganas de vivir y demostrar que se está superando la crisis, esto se exterioriza muy bien en la hostelería. Al final hay que comprar y estamos recuperando esas ventas que hemos perdido en años anteriores.

P.- Con la llegada de las nuevas tecnologías, el comercio electrónico ha crecido exponencialmente en los últimos años. ¿Está apostando el comercio zaragozano por este tipo de ventas?
R.- Hay comercios que apuestan muy bien y muy fuerte por la venta por Internet. Hay que tener en cuenta que el comercio de proximidad es un comercio especializado, pequeño, que no es de grandes masas, entonces lo que hace ese comercio hiperespecializado es vender una serie de productos por Internet siempre y cuando ofrezcan una oferta diferenciada, peculiar y especifica. Hay comercios que lo están haciendo muy bien. Internet es una oportunidad pero también es una amenaza. Cuando se compra online se compra quizá a una gran multinacional, que puede que esté en un paraíso fiscal o que no deja sus impuestos y empleos aquí… Hay más desinformación para el consumidor y éste tiene que ser más consciente de qué compra, dónde lo compra, dónde se deja el dinero, dónde deja ese margen comercial para que eso revierta en la calidad de su comunidad.

P.- ¿Se sienten respaldados por las administraciones teniendo en cuenta que el comercio de proximidad es un sector que da trabajo a 46.000 personas en la provincia de Zaragoza?
R.- Siempre diremos que menos de lo que deberíamos. Creo que los políticos muchas veces están con cierta miopía. El comercio cuenta con 46.000 asalariados en la provincia de Zaragoza y 89.000 en todo Aragón, es una masa electoral muy grande. Por lo que los políticos deberían ser más conscientes de la economía productiva, que es la que está subiendo el PIB de España; la población activa, tanto empresarios como trabajadores, somos los que estamos empujando el PIB y los que creamos riqueza. Y el sector del comercio es un sector estratégico, por número de empleados, porque no nos deslocalizamos, dejamos nuestros impuestos aquí y dejamos aquí a nuestros empleados, con los que trabajamos codo con codo.

P.- ¿En qué situación se encuentra el Plan Local del Comercio de Zaragoza?
R.- Desde que comenzó la andadura del nuevo Gobierno municipal de Zaragoza en Común (ZeC) tenemos que decir que, en principio, está apostando por el comercio de proximidad. Los empresarios de comercio pudiéramos pensar que quizá lo esté haciendo de manera “poco ortodoxa”, ya que apuestan más por fomentar ese comercio de proximidad a través de ciertas asociaciones de vecinos. Y éstas son los instrumentos propios para desarrollar una política vecinal y de convivencia, pero nunca para revitalizar el comercio de proximidad. El comercio de proximidad lo tienen que revitalizar las asociaciones profesionales como pueda ser ECOS. En todo caso, hay que decir que el Plan Local del Comercio no está olvidado, ni por nuestra Federación ni por los partidos políticos que componen el Consistorio de Zaragoza y, por tanto, poco a poco se van haciendo cosas, aunque quizá se noten menos de lo que se debería notar.

P.- Uno de los debates continuos es la convivencia entre el comercio proximidad y las grandes superficies. ¿Es posible esta convivencia?
R.- Si no es posible, lo será. El comercio de proximidad lleva más de 2.000 años en la ciudad de Zaragoza y seguirá existiendo. Hoy en día el consumidor puede elegir entre grandes superficies y pequeños comercios. Hay una diversidad tremenda para que se pueda dirigir hacia unos formatos u otros. Lo que sí que queremos decir es que si escoramos más la balanza hacia lo que son las grandes superficies, el comercio de proximidad perderá su importancia, por tanto las ciudades serán menos “paseables”, se perderá un empleo de calidad y se perderá también un estilo de vida mediterránea donde se hacen relaciones humanas en lo que son los comercios, que no dejan de ser unas extensiones de nuestra propiedad privada que es la vivienda, etc. Por tanto, creo que es interesante e inteligente que se apoye, por parte de las administraciones públicas, el comercio de proximidad.

P.- A la oferta de grandes superficies se sumará próximamente el macro-outlet TorreVillage. ¿Hay exceso de centros comerciales en Zaragoza?
R.- A nuestro juicio, sí. Es una obviedad. Creo que tenemos la mayor densidad de metros cuadrados comerciales por habitante, después de la Comunidad Autónoma de Madrid. También hay que decir que las grandes superficies no lo están pasando bien, pero les corresponde a ellas autodefenderse.

Nosotros pensamos que hay un exceso del número de metros comerciales. Hubo una eclosión después de aquella moratoria en 2005 en la cual se levantó el veto para constituir nuevas grandes superficies. Desde entonces hasta ahora se han ido creando más, pero no se crean de la noche a la mañana, son inversiones a medio plazo y creo que ahora tenemos un exceso de metros comerciales a los que habrá que sumar los que se inauguren próximamente en el outlet de TorreVillage. Nosotros hemos manifestado nuestra discrepancia. Vamos a ir con la legalidad por delante y a hacer nuestras alegaciones, pero en todo caso nos parece que es un despiporre comercial.